POLÍTICA
Una brújula por acá, para Pablito González
26 de febrero de 2017

La semana pasada comenzamos la jornada con la clásica recorrida de diarios y portales locales y nacionales.

Así fue como vimos, entre otras noticias relevantes, que Pablo González en su calidad de Vicegobernador de la provincia de Santa Cruz, se había reunido con el ministro de Educación de la Nación Esteban Bullrich para conversar sobre el actual estado edilicio de los establecimientos educativos de la Provincia.

Más allá de preguntarnos cuáles podían ser la razones por las cuales dicha reunión se lleva adelante con el Presidente de la Cámara de Diputados, o sea el Vicegobernador, y no con el Presidente del Consejo de Educación de Santa Cruz –con quien dicho sea de paso cultivan ambos titulares de carteras educativas una buena relación, producto de la admiración y respeto que el Profesor Borselli ha sabido construir en sus años de trayectoria en el campo educativo, lo cierto es que parece que a González le está fallando aquella sintonía fina de la que supo hablar y jactarse el kirchnerismo en otros tiempos.

Por qué decimos esto desde BaS? Porque mientras se enviaba la clásica gacetilla de prensa desde la Cámara de Diputados santcruceña respecto de la visita del Vicegobernador al Palacio Pizzurno, CFK disparaba desde sus redes sociales duramente contra Esteban Bullrich.

Motivo? Difundir una nota de Washington Uranga que describía un antiguo  video de Esteban Bullrich, que deja al descubierto una de las tantas tácticas usadas por el actual gobierno para sortear sus dificultades políticas. 

Así, el titular de Educación admitió –cuando todavía ejercía en la Ciudad el mismo cargo que hoy ostenta en Nación– que en la disputa con los sindicatos cuando “el gremio focaliza en una, le abriste 12 (situaciones más), las otras 11 avanzan. Cuando se dieron cuenta de que había una que se implementó, van atrás de esa y avanzás en las que no habías avanzado”. Lo que Bullrich explica con inflexión presuntamente académica es lo mismo que en el barrio, en ciertos partidos de potrero o en las negociaciones sindicales se llama “embarrar la cancha”.

Lo que en tono agrandado y socarrón admitió Bullrich es similar a lo que Cambiemos hace ahora en el gobierno nacional. Frente a cada “error técnico” propio se abren muchos otros frentes con la ayuda invalorable del aparato judicial y de los medios de comunicación adictos. Los mismos que en determinado momento instalan lo que favorece a la imagen del Gobierno o daña a los opositores, a renglón seguido guardan total silencio sobre cuestiones que afectan a la ciudadanía.

Una brújula “compañera” se estaría ofreciendo … Quién se la quiere comprar?

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