POLÍTICA
Quién es el Presidente?
19 de diciembre de 2015

Durante su primer semana ejerciendo como presidente, el Ingeniero Mauricio Macri trabajó un montón, haciendo lo que habitualmente se hace cuando cambia el gobierno de la República: reordenamiento de la administración pública (nuevos ministerios), nombramiento de nuevos funcionarios en los organismos públicos, modificación de leyes o decretos, decisiones meramente administrativas, etc etc.... Nada raro: un gobernante que toma decisiones vinculantes con el respaldo de las mayorías populares que lo eligieron para estar a cargo de la administración del país.

Pero hay algo que llama la atención: muchas decisiones dan marcha atrás, se revisan, se modifican, se dejan sin efecto. A veces hasta se piden disculpas (muy bajito) por haberlas adoptado.

Decisiones de toda índole, desde la designación de un funcionario en una Subsecretaría hasta el avasallamiento de la Constitución Nacional y la negación de la existencia de los otros dos poderes del Estado democrático, el Legislativo y el Judicial. Decisiones que quedan sin efecto muy rápidamente, en el día, a los dos o tres días, a los cinco como máximo (recordemos que es su primer semana como Presidente).

Ilustremos con los ejemplos más resonantes:

  • Secretaría de Políticas Universitarias. Este fue el primer síntoma que indicaba que algo estaba “cambiando”. Unos días antes de que el Ingeniero tomara el mando del país, se anunció el nombramiento del Psicólogo Juan Cruz Ávila al frente de la Secretaría. Un hombre que además es jefe de Hospital de Día del servicio de Salud Mental del Clínicas, pero también productor del programa “Animales Sueltos” de Alejandro Fantino en el canal América. Un tipo diversificado.

  • Exención del Impuesto a las Ganancias del aguinaldo de Diciembre. Era una promesa de campaña. Tres días antes de asumir, el flamante Ministro de Trabajo Jorge Triacca indicó que los cambios en Ganancias se iban a implementar a partir del 2016, con lo cual el aguinaldo pagaría Ganancias. Al día siguiente, el gobierno anunció que el aguinaldo de Diciembre quedaba exento.

  • Nombramiento Subsecretario de Asuntos Legislativos en el Ministerio de Seguridad. Ya en ejercicio del poder, la flamante Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, designó a Carlos Manfroni al frente de esa Subsecretaría, nombramiento que luego se canceló. En el medio de esas dos decisiones, se hizo pública una carta de Charly García, acercada a la diputada del FPV Gabriela Cerruti, en la cual - siempre con su poesía – describió críticamente a este señor y condenó duramente su designación.

  • Despidos masivos. Han habido despidos de cientos de trabajadores en todos los ministerios nacionales y organismos autárquicos (ANSES, AFIP). Algunos fueron escandalosamente obscenos : 2000 cooperativistas trabajadores de la Ex- ESMA y 2500 empleados del Congreso de la Nación (Cámara de Diputados y Cámara de Senadores). La mayoría de estas medidas quedaron sin efecto.

  • No convocatoria a Sesiones Extraordinarias del Congreso de la Nación y nombramiento de jueces en comisión para cubrir las vacantes en la Corte Suprema de Justicia de la Nación. El Congreso, tal cual estipula la Constitución Nacional, sesiona regularmente entre el 1° de marzo y el 30 de noviembre de cada año. Para poder sesionar los meses restantes debe ser convocada por el Poder Ejecutivo, pudiendo tratar los temas que le queden pendientes o los que les indique el Ejecutivo les indique (art. 63°). El procedimiento constitucional para nombrar a los jueces de la Corte Suprema indica que sus pliegos (que incluyen sus nombres, sus CV y sus antecedentes) son propuestos por el Poder Ejecutivo Nacional (el Presidente) y ratificados o rechazados por el Senado de la Nación. Así se debe hacer y así se hace.

Actualmente hay dos vacantes para cubrir en la Corte Suprema. La ex-Presidenta Cristina Fernández de Kirchner propuso a un par de candidatos, del modo institucionalmente previsto, pero fueron rechazados por la oposición “porque sí”, porque venían del Ejecutivo “K” (ni siquiera se gastaron en analizar los pliegos). Y esta negativa fue culturalmente convalidada porque los medios de comunicación monopólicos se ocuparon de instalar la idea de que Cristina Fernández de Kirchner quería manejar a su favor a la Justicia, a los Jueces, y a todo lo referido con el Poder Judicial .

El Ingeniero – que ejerce la Presidencia de la Nación – retiró los pliegos presentados, y optó por una polémica vía expeditiva: nombró a dos jueces “en comisión”, amparándose en la interpretación “cambiada” de la Constitución Nacional que dice que el Presidente puede tomar decisiones por Decreto a partir de mediados de diciembre, porque el resto de los políticos (Diputados, Senadores), ya estarían de vacaciones, y sería muy complicado llamarlos para que se junten para tomar alguna decisión. O algo así, ¿no?

¿Qué tienen en común todas estas decisiones del nuevo Presidente? ¿En qué lugar se pueden encontrar la designación de un funcionario y una polémica reinterpretación de la Constitución? ¿Qué hilo conductor puede hacer que nos pongamos a pensar que todo es parte de lo mismo? O de los mismos....

Todas estas decisiones adoptadas por el gobierno del Ingeniero tienen algo en común: dieron marcha atrás. Todas las medidas que enumeramos y desarrollamos, desde la probable designación de un funcionario en una subsecretaría, hasta el efectivo nombramiento de dos miembros de la Corte Suprema de Justicia por Decreto comparten un elemento llamativo, en relación a lo que pasó en los últimos 12 años: dieron marcha atrás por la “presión mediática popular”.

Presión mediática es la que ejercen los medios de comunicación concentrados que tienen la capacidad monetaria de manejar diarios, radios y canales de TV, y que por eso tienen la posibilidad de mostrarte y hacerte escuchar lo mismo durante mucho tiempo y de diversas maneras. Pero es siempre lo mismo.

Presión mediática popular es la que ejercen los ciudadanos que no son propietarios ni tienen acciones en los medios masivos de comunicación, pero que sin embargo se manifiestan – porque tienen la voluntad de hacerlo y no tienen miedo - de maneras alternativas: redes sociales (Facebook, Twitter), boletines internos, afiches, carteles, una pintada en una pared. Lo que se pueda con lo que se tenga.

Son los modos más rudimentarios de la expresión popular. Y sin embargo son los que lograron que todas estas decisiones, porque lesionaban los intereses populares, dieran marcha atrás.

La pregunta, entonces, es la siguiente. Venimos de muchos años de gobierno (12) de un proyecto de país que, te gusten o no, asume la responsabilidad de las decisiones que toma. Porque fueron Presidentes que informaban de sus decisiones al resto del mundo (al resto del mundo nacional – funcionarios y actores políticamente relevantes como los trabajadores, comerciantes, empleadores, empresarios, inversores - , y al resto del mundo “dominante” financieramente hablando – FMI, Banco Mundial, EE.UU., Unión Europea, Fondos Buitre, Rusia, China). Y las decisiones que tomó ese proyecto resistieron cientos de tapas de Clarín, de La Nación, de Infobae... De todos los medios nacionales, y hasta de los internacionales!! (Porque aunque nos sigan catalogando de “país bananero”, estan recontra atentos a todo lo que hacemos).

Pregunta: ¿Quién está tomado las decisiones hoy?

¿Quién decide qué se hace y qué no se hace?

¿Quién decide cómo debe organizarse la administración del Estado?

¿Quién decide cómo se deben administrar los recursos del Estado?

¿Quién decide cómo se recauda?

¿Quién decide cómo se administra lo que se recauda?

¿Quién decide a quién se nombra funcionario?

¿Quién decide qué funcionario va a cada lugar?

¿Quién decide qué es lo que hace cada funcionario?

¿Quién decide qué es lo que dice públicamente cada funcionario?

¿Quién decide las medidas económicas?

¿Por qué hacemos estas preguntas?


PORQUE DA LA SENSACIÓN QUE NO ES EL PRESIDENTE EL QUE TOMA ESTAS DECISIONES

Comentarios