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Papelón histórico en el Superclásico
15 de mayo de 2015

Lo que tenía que ser una fiesta terminó siendo un escándalo. Una situación inadmisible oscureció el encuentro entre Boca y River en la Bombonera y obligó a la suspensión del partido tras el entretiempo, después de que los jugadores de River fueran atacados con gas pimienta en la manga que debían recorrer para regresar desde el vestuario hacia el campo de juego.

Tras el descanso, los jugadores de River ingresaron al campo discutiendo a los gritos con el personal de seguridad, con los ojos totalmente irritados y las camisetas con manchas anaranjadas. Los más afectados por la agresión fueron Leonardo Ponzio, Pity Martínez y Sebastián Driussi, aunque también fueron alcanzados por el gas Ramiro Funes Mori, Leonel Vangioni y Matías Kranevitter, que sufrieron irritación no sólo en el rostro sino también en los hombros y la espalda que parecían quemaduras.

En medio del caos, el presidente de River, Rodolfo D'Onofrio, y el vice, Matías Patanian, ingresaron al campo para ver que estaba pasando y Arruabarrena, visiblemente ofuscado, se cruzó con los dirigentes, como así también con Marcelo Gallardo.

Para sumar una pizca más de tensión a la noche, mientras los jugadores de River intentaban recuperarse, un dron, que llevaba atada una tela blanca, que simulaba un fantasma, y tenía una letra be roja, sobrevoló el campo de juego.

"Esto es una locura, no se puede creer", alcanzó a decir Ponzio. "Hay cuatro jugadores afectados, no es justo que se siga jugando así", sostuvo Pedro Hansing, uno de los médicos de River. "No pueden seguir jugando, tienen quemaduras de primer grado", explicó el médico responsable del control antidóping tras revisar a los futbolistas.

Después de largas deliberaciones con representantes de la Confederación Sudamericana, dirigentes de los clubes y autoridades de la Policía Federal, y 70 minutos después de la agresión, se dispuso la suspensión del encuentro.

Mientras los futbolistas de River salieron del vestuario arbitral y corrieron por el pasillo ante las miradas sorpresivas de los periodistas detrás de las vallas, el plantel local decidió no acompañar a sus colegas y se fueron caminando por el túnel que utilizan habitualmente, en una nueva imagen penosa de una noche histórica e inolvidable.

Es más, encabezados por el arquero Agustín Orión, la mayoría de los futbolistas xeneizes saludó al núcleo de la '12', los mismos responsables de la agresión a los jugadores de River.

Ahora habrá que esperar que pasa con los 45 minutos restantes, ya que hasta ese momento se estaba clasificando el equipo de Nuñez a los cuartos de final porque estaba ganando 1 a 0 en el partido de ida.

Todo indicaría que el partido se lo darían ganado a River según el art. 23 del reglamento disciplinario de la Conmebol. 

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