NACIONALES
Muerto Nisman… Y ahora quien podrá defendernos?
23 de enero de 2015

El diputado y precandidato presidencial del Frente Renovador, Sergio Massa, anunció este pasado miércoles que el espacio político que lidera –el Frente Renovador- se presentará como "querellante" en las causas vinculadas con el atentado a la AMIA y el supuesto "encubrimiento" presidencial "para garantizar el funcionamiento y el ordenamiento", pero también para que "la sociedad se sienta representada". 

Dicho anuncio fue originado luego de la reunión llevada a cabo con Asociación de Magistrados. Tras el encuentro al que llegó acompañado por los diputados nacionales Darío Giustozzi, Adrián Pérez, Oscar Martínez y Marcelo D'Alessandro, y el diputado provincial, Mauricio D'Alessandro, Massa aseguró que “tenemos que terminar con la idea de la resignación, ponernos al frente de la búsqueda de la verdad y conseguir que la sociedad vuelva a creer en sus instituciones”.

Ahora bien, lo curioso –o no tanto-  del caso es que es aprovechando para interponer las posiciones o conveniencias propias por encima de la verdad o de su búsqueda, utilizando políticamente una hecho trágico y doloroso. Traspasando, de este modo, un límite que no debe, menos en nombre de la institucionalidad que tanto referencia.

En nuestra democracia la función judicial es una atribución estatal exclusiva del Poder Judicial. Así, pues, el alcance y extensión de esta garantía debe medirse en relación a la independencia, imparcialidad e idoneidad que busca asegurar el ejercicio libre a los magistrados judiciales de las influencias indirectas sobre las decisiones que ellos toman. Creer en la justicia no es una mera frase, se debe poner en práctica.

República democrática e instituciones van de la mano y su rasgo principal como sistema político es la división de poderes, enmarcada en la clásica división de funciones, y pensadas con arreglo a las especificidades particulares de cada poder.

Con esta actitud, el líder del Frente Renovador, no hace más que burlarse de nuestra norma fundamental y principalmente del Poder Judicial. Confunde campaña política y oportunismo con institucionalidad, intentando llevar agua a su propio molino. Cabría preguntarse o preguntarle ¿cómo es que un legislador sería particular damnificado? en una causa como la AMIA o de una muerte como la del fiscal Nisman. 

En ese sentido el Secretario General de la Presidencia, el Dr. Aníbal Fernández le respondió: “Massa debería saber que sólo los particulares damnificados pueden ser parte querellante o bien asociaciones como CELS por delitos de lesa humanidad”, y le recomendó al ex intendente de Tigre “que lea el artículo 82 del Código Procesal Penal", según el cual "toda persona con capacidad civil particularmente ofendida por un delito de acción pública tendrá derecho a constituirse en parte querellante y como tal impulsar el proceso, proporcionar elementos de convicción, argumentar sobre ellos y recurrir con los alcances que en este Código se establezcan".

Es por ello que ante esta supuesta “confusión” del abogado, un dirigente del Frente Renovador tuvo que salir a defenderlo, y que la maniobra fue "resultado de un error de comunicación" y que  en realidad lo que se busca es presentarse como querellante en la causa que investiga a la Presidenta por presunto encubrimiento.

Ante tanto desconcierto, el líder del Frente Renovador, quizás también confundió los días y horarios del periodo legislativo del año pasado, ya que no asistió ni siquiera a la mitad de la sesiones de la Cámara de Diputados, y a las que asistió, no emitió palabra. Ni hablar de las comisiones que integra. ¿Así pretende ponerse al frente de la verdad, representarnos e impulsar el proceso?... Ojalá se ilumine y no se confunda más, los buenos ejemplos –como dicen nuestros padres- comienzan por casa.

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