NACIONALES
El macrismo ajusta en empleados y hace macartismo
7 de enero de 2016

Los empresarios designados por el macrismo, aportan sus variables de ajuste, mientras persiguen políticamente a los empleados. Dos pájaros de un tiro

El gobierno del Pro despidió en los últimos días a decenas de empleados pertenecientes al Banco Nación y a sus empresas vinculadas, según informaron fuentes de las empresas que no quieren ser identificadas por miedo a represalias que hoy están al orden del día

El presidente del Banco de la Nación Argentina, Carlos Melconián, hizo realidad 12 años más tarde, lo que había anunciado en la contienda electoral del año 2003, cuando era el candidato a ministro de Economía de Carlos Menem. En esa oportunidad señaló, durante un reportaje radial que le hizo Marcelo Zlotowiadza, que "la variable de ajuste del gasto público serán los sueldos y los empleos estatales".

En los últimos dìas en el Nación y sus empresas vinculadas: Nación Fideicomisos, Nación Factoring, Nación Leasing, Nación Seguros, Pellegrini S.A., Nación Bursatil y Nación Servicios, fueron despedidos de la planta permanente decenas de empleados, algunos de ellos con más de 12 años de antigüedad y hasta trabajadoras que estaban embarazadas.

Los primeros telegramas de despido llegaron para Navidad y comenzaron desvinculando a los nombrados el año pasado, pero siguieron echando hasta los que fueron designados en 2003, sin importar el orden de mérito y sus respectivos desempeños. En la medida adoptada fueron incluidos desde perfiles técnicos hasta administrativos de todas las jerarquías. Parece que el que tenía una buena relación con la gestión anterior lo despiden para dar un mensaje sin dar la oportunidad de mostrar su resultados en las distintas áreas.

Seguramente el gobierno de la Ceocracia, en su relato dirá que fueron despedidos por "ñoquis" o "militantes", en una suerte de macartismo nacional, pero los despedidos del Grupo Nación, que se suman a los del Senado de la Nación, la AFCA, AFTIC, AFIP y los empleados del Centro Cultural Kirchner, entre otros organismos, cumplían funciones diariamente en sus puestos de trabajo.

Por otra parte, tampoco se fijaron en los resultados de facturación o crecimiento de las empresas, ya que en el caso de Nación Seguros, su nuevo presidente, Juan Sarquis, quien fuera recientemente jubilado anticipadamente del banco Galicia, siguiendo órdenes políticas, comenzó una caza de brujas, en una empresa que  el año pasado ganó mas de $ 800 millones, cuando en 2012 la ganancia era de apenas $1,5 millones y fue la única empresa del sector con resultados técnicos positivos. También el Banco Nación aumentó en los últimos años su liderazgo en el sector, abarcando el 25 % del mercado entre más de 80 entidades financieras y año tras año fue superando sus depósitos, préstamos y facturación. Mucho de estos objetivos alcanzados se debió al aporte de los despedidos.

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