El Puchero
Pamela David se cree aria
30 de noviembre de 2016

El bochornoso comentario de la playmate Pamela David en el programa de TV que conduce en el canal de su segundo marido, la dejo en offside y la redes arden contra la vedette y modelo que saltó a la fama a partir del reality show El Bar.

Como si siempre hubiera sido una señora de su casa y adinerada, Pamela David se refirió a la actual familia de Mauricio Macri como “blanca, pura y hermosa” en detrimento de cualquier otro tono de piel, o de estereotipos no considerados “hermosos” por los patrones del mundo actual.

Lo que habría que explicarle a Pamela es que esa foto del balcón que hizo Macri con Juliana Awada y Antonia; y que Pamela añora tanto volver a mirar, es un elemento de propaganda más de este gobierno. No son una familia perfecta. Juliana es la tercera esposa de Macri luego de dos matrimonios fallidos y adúlteros con Ivonne Bordeu e Isabel Menditeguy.

Tampoco la familia feliz es tan acotada. Macri tiene 3 hijos más: Agustina, Francisco y Jimena que no llevan vidas tan ordenadas; pero por el asesoramiento de Duran Barba no los muestran para que la gente boba piense que el Presidente tiene una familia “blanca, pura y hermosa” (aunque la carota de Mauricio tenga poco de hermosa y necesite ortodoncia con urgencia).

Juliana Awada tampoco es tan pura. Nació en Villa Ballester en el primer cordón del conurbano bonaerense. Sus padres, musulmanes practicantes, la entregaron a los 16 años a Gustavo Capello con quien se casó y fue muy infeliz. Inmediatamente luego de separarse, conoció a Bruno Barbier que la engaño diciéndole que era un Conde millonario. Y como ella, al igual que Pamela David, siempre prefirieron las billeteras abultadas, se quedó embarazada de él. De esa relación nació la hija de Juliana, Valentina Barbier, quien a pesar de vivir en la quinta de Olivos no sale en las fotos por consejo de Duran Barba en pos de mantener el elemento propagandístico para que los bobos crean que su familia es “blanca, pura y hermosa”.

Tampoco es tan pura la fortuna que hizo Juliana Awada con sus marcas de ropa. Las mismas tienen talleres clandestinos con inmigrantes reducidos a la servidumbre y tratados de acuerdo al fallo de la jueza María Fontbona de Pombo que hizo lugar a las denuncias realizadas por La Alameda.

Inmigrantes que no corrieron con la suerte del padre de Mauricio, Franco Macri que siendo también un inmigrante proveniente de la Italia empobrecida, llegó al país a trabajar de albañil y probablemente en base a su esfuerzo ha llegado a consolidarse como un multimillonario, sobre todo durante el peronismo mediante al trabajo digno, y luego con la dictadura como contratista del Estado.

Dicho esto, que probablemente Pamela David desconoce, queremos recordarle que ella proviene de un pueblo muy humilde de la provincia de Córdova, y paso una niñez paupérrima en Santiago del Estero. Debería tener otra estima por los rasgos morenos de los argentinos del interior profundo. Y respecto a las familias hermosas, poco favor le hace a su historial la abrupta separación de Bruno Labaque, padre de su hijo Felipe, cuya motivación principal fue haber conocido a un mejor postor como Daniel Vila, dueño del canal América, en dónde ahora sí puede trabajar sin desnudarse como hacía para Playboy Argentina o Interviú de España.

Aunque quizás con los adjetivos “blanca y pura”, Pamela se refería a las sustancias que habrá visto de cerca cuando era acompañante VIP, que comenzó con basquetbolistas del Club Atenas de Córdoba,  siguió con un conocido conductor de radio y TV riogalleguense que conoció “Personalmente”, y finalmente llegó a integrar el staff de las chicas del ya fenecido Gerardo Sofovich.

Cuanto más alto trepa el monito, el culo más se le ve. Mira el video, y no te pierdas una clase magistral de cómo ser una tilinga.

 

 

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