El Puchero
Máxima Tristeza
8 de junio de 2018
La vida de una reina no siempre es fácil. El 7 de junio quedará grabado como el día más triste en la memoria de Máxima Zorreguieta, la reina argentina (no por ser soberana de nuestro querido país sino por su nacionalidad de origen). Su hermana menor, Inés Zorreguieta amaneció muerta en su departamento de Caballito sobre calle Río de Janeiro al 200 en circunstancias dudosas.

Inés, la hermana preferida de Máxima, tuvo una vida desdichada. Intentó estudiar psicología en la Universidad de Palermo pero solo alcanzó el título intermedio porque sus problemas de salud se interpusieron en el medio. Estuvo internada en la clínica para adictos a las drogas “Avril” aunque la versión oficial de la corona holandesa (Huis van Oranje-Nassau) fue que la internación fue motivada por problemas de anorexia.

Estos traspiés no le impidieron tener éxito laboral: en marzo de 2016 fue nombrada con el cargo de Directora de Mesa de Entradas en el Ministerio de Desarrollo Social a cargo de Carolina Stanley. El decreto de nombramiento número 331/2016 lleva la firma del presidente Macri y del jefe de gabinete Marcos Peña. En el mismo se establece la remuneración mensual que asciende a más de 150 mil pesos y además aclara que es nombrada “con autorización excepcional por no reunir los requisitos mínimos establecidos en el artículo 14 del Sistema Nacional de Empleo Público (SINEP)”.  

Si bien es un cargo que demanda mucha actividad y monitoreo permanente, una fuente del citado Ministerio contó a este medio que nunca se la veía por las oficinas del emblemático edificio que corta la Av. 9 de Julio, por lo que se habría ganado el apodo de “ñoqui soufflé”. Siempre fue protegida de Carolina Stanley, quien se encuentra en el Vaticano junto a María Eugenia Vidal a horas de reunirse con el Papa Francisco. De acuerdo a los periodistas acreditados, recibieron la noticia como un alivio ya que en lugar de recibir observaciones de parte del sumo pontífice por la paupérrima situación social argentina, el encuentro podrá versar sobre el fallecimiento de la funcionaria del Ministerio y hermana de la Reina Máxima.  

El momento de fama de Inés Zorreguieta se dio cuando fue la única asistente de su familia a la boda real de Guillermo de Holanda con Máxima. Resulta que el parlamento holandés le prohibió al padre de Máxima, Jorge Zorreguieta, asistir a la boda de su hija por haber sido funcionario de la dictadura militar de 1976. La madre de Máxima, tampoco fue para no dejar solo a su marido y evitarle humillación peor. Al poco tiempo, el ex ministro de Agricultura y Ganadería del régimen militar y amigo de Martínez de Hoz, falleció en su departamento de Arenales y Uriburu.   

Para coronar estos escándalos de la realeza del subdesarrollo, es imposible dejar de mencionar el impiadoso modus operandi que aparentemente eligió Inés para quitarse la vida. De acuerdo a las crónicas de la primera mañana, el suicidio habría sido con una tela cortada que hizo las veces de horca, y la viga de ahorcamiento un picaporte de media altura. Aunque luego de los primeros trascendidos, la información se volvió reservada y ahora es objeto de investigación de la policía científica.

Por estas horas, se espera la llegada de la familia real de Holanda a la Argentina ya que se ha convertido en una cuestión de estado para los holandeses: Inés era la madrina de la pequeña Catharina-Amalia Beatrix Carmen Victoria van Oranje-Nassau, la primogénita de Máxima y Guillermo y futura reina de la corona más rica de Europa. 


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