ANALISIS
Sobredosis de MERCO-SUR
18 de diciembre de 2014

En el día de hoy se realizó la Cumbre de Jefes y Jefas de Estado del Mercosur en la provincia de Entre Ríos, en dónde se paso la presidencia pro-tempore hasta hoy en manos de la República Argentina a la vecina República Federativa del Brasil. Es inminente la sanción de la ley electoral para elegir a los representantes argentinos para el Parlasur. El arco político está a la espera de que el actual embajador ante el Mercosur, Abal Medina, defina (o mejor dicho, le definan) si asumirá o no la banca que lo espera en el Senado; y en ese caso conocer el nombre de nuestro nuevo diplomático para el bloque regional. Y para coronar este foco de atención en la política exterior regional, acabamos de recibir la noticia del fin del bloqueo económico a Cuba por parte de los Estados Unidos.

La cumbre de Jefes y Jefas de Estado del Mercosur se realiza con una periodicidad de 6 meses para dar lugar al traspaso de la presidencia pro-tempore que va girando de país en país, salvo algún hecho extraordinario como por ejemplo un golpe de estado soft como el ocurrido contra Lugo en Paraguay, o un terremoto en Chile. En este caso, CFK eligió la ciudad de Paraná para realizar la Cumbre, en la tradicional y casi insular provincia de Entre Ríos que tuvo un lugar destacado en la etapa de organización del Estado argentino cuando fue sede del Poder Ejecutivo con carácter de territorio federal mientras Urquiza era presidente.

Las elecciones de la Presidenta de la Nación nunca son casuales, y esta no fue la excepción. Desde un punto de vista geopolítico, Entre Ríos limita en todo su territorio este con la República Oriental de Uruguay lo que hace que la integración regional que muchas veces parece una entelequia, sea una realidad cotidiana, dado que muchas de las localidades entrerrianas están separadas apenas por un puente, que en algunos casos las sitúan a distancia menor que la distancia que separa a Río Gallegos, de su tan cercano paraje Güer Aike. Es imposible dejar de destacar que Entre Ríos fue la locación principal del todavía vigente conflicto por las plantas de celulosa instaladas por la ex Botnia sobre el Río Uruguay. Esos conflictos internacionales que deslumbran a los politólogos internacionalistas en donde los actores clave no son solo Estados, sino también multinacionales y grupos humanos, como los Asambleistas del “No a las papeleras”.

En lo que respecta a la política doméstica, en el kirchnerismo reventaban de envidia quienes tienen aspiraciones presidenciables porque esto pone al primer hombre K en lanzar su pre-candidatura, el Gobernador Sergio Uribarri en la mejor foto de fin de año que le podría haber tocado. De hecho, parece que sus asesores, viendo que quien mejor se va desempeñando en las encuestas es el Gobernador Scioli, le sugirieron imitar algunas de sus gestos; y en este sentido, Uribarri no tuvo mejor idea que organizar un partidito de fútbol entre ricos y famosos que hiciera las veces de convite a Evo Morales, el presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, a quien la presidencia pro-tempore argentina hubiera invitado a incorporarse al Mercosur como miembro pleno, sumándose a los 5: Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela.

Si este proceso de adhesión se completa, tendremos un Mercosur más fortalecido. Es inevitable recordar como a principios de los 2000, muchos columnistas que aún siguen escribiendo sus editoriales en los diarios “más importantes” del país, vaticinaban el fin del Mercosur. Lo cierto es que desde su conformación en el año 1991 por el Tratado de Asunción, este bloque concebido en los años neoliberales netamente como un mercado común avanzo en muchos aspectos de la integración económica, pero fallaba en otras aristas de la integración regional que son excluyentes para el éxito. Es aquí donde el entonces presidente de Brasil, Lula da Silva, convoca a una reunión y junto a Néstor Kirchner firman el Consenso de Buenos Aires en el año 2003 con el fin de darle un anclaje institucional mayor al Mercosur que permita lograr la integración también en los aspectos políticos y sociales.

Por ello es que en el día de ayer la Cámara de Diputados en una sesión maratónica, dio media sanción al proyecto de ley para elegir por voto directo a los Parlamentarios del Mercosur. En el año 2004, el Tratado de Montevideo crea este Parlamento del Mercosur, también llamado Parlasur como un órgano de representación política de los pueblos de los países miembro. Si bien algunos medios opositores nos relataban que esta era una jugada del oficialismo para candidatear a Cristina Kirchner, y de esta manera otorgarle fueros; la realidad es que el 31/12/2014 vencía el plazo para cumplir con la adecuación de la normativa electoral interna para elegir Parlamentarios que tendrán que cumplir sus funciones en Montevideo, sede de este Parlamento que emula bastante bien el diseño institucional del Parlamento de la Unión Europea, pero eso lo dejamos para otro análisis.

En lo atinente a los recientes cambios de gabinete, y el destino de nuestro embajador ante el Mercosur, Juan Manuel Abal Medina, probablemente no tengamos novedades si asumirá o no la banca que deja libre Aníbal Fernández hasta último momento. Por ahora, el único trascendido es que sus asesores, los hermanos Nejamkis (apodados por el claustro universitario como los hermanos macana) dijeron que Juan Manuel ocuparía con gusto el curul.

Y como decíamos al comienzo, la frutilla del postre de este fin de año mercosureño, es que Estados Unidos se encamina a levantar las sanciones económicas con las que tiene a Cuba sometida a un bloqueo desde hace 54 años. La decisión de Barack Obama, resultó en el restablecimiento de las relaciones diplomáticas que hasta ahora se canalizaban a través de Suiza, y en la liberación y devolución recíproca de prisioneros. Los fundamentalistas de lo latinoamericano están de fiesta, y la progresía porteña con sus ipods cargados de temas de Silvio Rodríguez ya prepara sus palazzos y babuchas hippies para ir a festejar a la Embajada de Cuba en el coqueto barrio de Belgrano. 

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