ANALISIS
Cogobernar. A medias
19 de octubre de 2016

Cierta pesada herencia que dejaron los gobiernos de Daniel Peralta, ha sido la estructura de cogobierno que plantean, en muchos casos con fundamentalismo, los gremios estatales.

Un cogobierno a medias. Porque gobernar es administrar, que no significa solamente decidir donde se invierten los recursos, sino que la tarea más difícil es generar esos recursos.

Cuando comienza esa discusión, la de generar los recursos, es el preciso momento donde los dirigentes de los gremios estatales se vuelven a sus sedes, a administrar el diagrama de los fines de semanas del alquiler de los quinchos que disponen, siendo este el único servicio que brindan como sindicatos.

Luz y Fuerza al poder

El gremio conducido en el amplio sentido de la palabra por Juan Espinoza, es hoy unos de los que viene con mayor puja en esa inversión del estado provincial en sus trabajadores.

El pasado 6 de octubre, en Río Gallegos hubo un corte general del suministro eléctrico. En esta oportunidad no fue el interconectado, ni las usinas de Servicios Públicos, ni un carancho, sino que fue producto de la presión del gremio a la conducción de la empresa estatal por las horas extras.

Dos horas sin luz en todo Río Gallegos, por la negociación del pago de las horas extras, para trabajadores que no vienen salarialmente atrasados en lo más mínimo, los sueldos del sector arrancan desde los 70.000 pesos, y con las horas extras suma casi un sueldo más.

Además de que los trabajadores de le energía de SPSE, cobran un sueldo más por convenio en el mes de su cumpleaños. Es decir que a lo largo del año, cobran 14 sueldos.

A la hora de la gestión de recursos, Luz y Fuerza acompaña poco y nada, la discusión solo se centra en engrosar los salarios y las horas extras. En cambio, el gobierno provincial debió apelar a generar una instancia del  control de los medidores de luz eléctrica de los hogares, porque quienes se encargaban de la tarea ponían cualquier cosa de manera arbitraria. A ello responde que muchas boletas hayan llegado con mayores importes, no por un aumento, sino porque SPSE comenzó a cobrar lo que el usuario realmente consume.

ADOSAC la intransigencia hecha gremio

En la central nacional de gremios docentes, CTERA, identifican a las asociaciones sindicales de Santa Cruz, Tierra del Fuego y Neuquén como las más “troskas”. Esto es, que son las que plantean posiciones más radicalizadas.

En el caso de Santa Cruz y Tierra del Fuego tiene sus beneficios, esas luchas los han convertido en los docentes mejores pago del país.

En el caso de Santa Cruz, esto no redunda en ningún beneficio para los alumnos, ni para la sociedad, ni para la provincia en su conjunto. El gremio docente ADOSAC plantea permanentemente medidas de fuerzas sustentadas en un montón de derechos, y la parte de las obligaciones siempre quedan como letra muerta en cualquier norma escrita que defina la actividad docente.

La provincia invierte, de acuerdo al presupuesto 2016, más de 7.000 millones de pesos en educación, es sin dudas uno de los distritos del país que más eroga en esta categoría. Esa suma de dinero, representa el 30% del presupuesto provincial, y casi el 90% de los 7.000 millones se destina a salario.

Aún así, fuera de lo acordado en paritarias de este año, el gremio presiona hoy y quiere ir al paro, por la reapertura de la paritaria salarial y llevar el sueldo base a 18.500 pesos.

La administración central necesita mejor representación

El primer gremio que planteó una disputa cuerpo a cuerpo con el gobierno de Alicia Kirchner, fue ATE con Alejandro Garzón a la cabeza, que hasta llegó a trenzarse a palazos con la Casa de Gobierno.

Es que el dirigente sindical fue a cobrar las promesas incumplidas de Daniel y Gabriela Peralta, que antes de dejar el gobierno provincial, y muy flojos de papeles, dejaron a más de 300 trabajadores sin los trámites y decretos como corresponde, y Garzón se subió al tren del fundamentalismo para hacer ingresar a ese personal.

En muchos casos, aquellos agentes no aparecieron o no se los logro ubicar. En muchos otros casos, desde el gobierno implementaron un sistema de terminalidad del secundario otorgándoles una beca de 4.000 pesos, duplicando los 2.000 que en algunos casos Gabriela Peralta les pagaba.

Garzón tiene en su haber, negociar en paritaria con el gobierno de Daniel Peralta no aumento salarial, sino reducción de la jornada horaria. Algo que no se permite en el manual del buen sindicalista.

En la gestión gremial de la administración central, se suman APAP y UPCN, quienes deberán instrumentar acciones para mejorar su representación entre los trabajadores estatales.

Sin dudas, entre los tres deberán darse una estrategia que contribuya a la mejora laboral de la ex 591, que muchas veces por perseguir intereses políticos, redundan en perjudicar a quienes representan, sobre todo cuando organizan conflictos junto al gremio de Judiciales o ADOSAC, que en muchos casos llegan a cobrar hasta diez veces más, o más.

Otras yerbas

El gremio judicial pretende un cogobierno desde lo político. No puede ejercer presión desde el número de trabajadores, porque son aproximadamente 1.000 los empleados de ese poder, no puede gritar muy fuerte por la situación salarial, su secretario general cobra más de 80.000 pesos, pero sí se presenta como la casta blanca de un extra poder, que se precian de iluminados.

(http://bienalsur.com/politica/item/2815-¡viva-la-revolución-se-fueron-al-carajo.html)

Los Judiciales hacen retención de tareas ante la más mínima demora en el pago de sus cuantiosos haberes. Poco se habla de la tan mentada “Ley de Enganche”, que les restituyó Daniel Peralta, por la cual los judiciales tienen doble aumento paritario: lo que negocian como sector en la provincia, y lo que esta norma les permite, por la cual el aumento que de la Corte Suprema de Justicia a nivel nacional, también impacta al alza de sus haberes.

APROSA se pone riguroso a la hora de reclamar salarios o la incorporación dentro de la mesa paritaria sin ser un gremio reconocido, pero baja drásticamente esa rigurosidad cuando sus asociados, los médicos, solo van a los hospitales públicos de la provincia a fichar, para retirarse rápidamente a la actividad privada en alguna clínica o consultorio privado.

Así la salud pública de la provincia se ha visto diezmada, no con la absoluta responsabilidad de APROSA, pero si hubo que contar con que se permitieran determinadas acciones por parte de los profesionales de la salud, que hoy al gobierno provincial le cuesta revertir.

Que quede claro

Desde esta tribuna queremos expresar taxativamente que no estamos en desacuerdo con los salarios que la provincia les abona a los diferentes trabajadores del estado, si en como los gremios sólo se suman a la exclusiva discusión salarial y se retiran a la hora de las obligaciones.

Estamos de acuerdo en las luchas por las mejoras salariales, aunque una vez terminadas, desde los gremios se debe promover el compromiso con la tarea por la cual se percibe ese salario.

La mejora de los servicios del estado, la mejora de la labor de cada uno de los estatales va a redundar en mayores ingresos a distribuir entre quienes trabajan para la provincia o los municipios.

De un tiempo a esta parte, los gremios estatales se han convertido en cogobernadores solo a la hora de pujar por sus sueldos y en como la provincia debe distribuir los recursos, sin pensar de manera racional en como generar los ingresos necesarios para ser distribuidos.

Claramente no observan su ventaja respecto a los gremios no estatales, como la UOCRA, Comercio, Petroleros u otros, que no gozan de estabilidad laboral como los estatales, que en muchos casos por las políticas aplicadas desde el gobierno de Macri pierden sus trabajos, y que de todas maneras deben ser comprendidos en el presupuesto provincial dentro de los servicios que presta el estado (salud, educación, seguridad, vivienda, etc).

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